miércoles 28 de octubre de 2009

Que no te amarguen la vida

Después de casi dos meses de no escribir en el blog, por fin me he decido a hacerlo. Porque quiero que quede claro que los corruptos no me van a amargar la vida. No me van a desgastar ni física, ni moral, ni ideológicamente. Contra la corrupción, tolerancia cero. Siempre lo he dicho y sigo defendiéndolo, afecte a quien le afecte. Y no voy a hablar más de corrupción porque tanto la declaración del PSC en cuanto a las actuaciones judiciales en el Ayuntamiento de Santa Coloma como el llamamiento del President de la Generalitat José Montilla ya recogen perfectamente mi sentir. Confío en la política, en las instituciones y en la justicia (aunque en este caso, a veces, su lentitud me exaspere).

Las personas honestas, generosas, que luchamos por nuestros ideales, por nuestros valores, desde el pequeño o mayor ámbito de responsabilidad de cada cual, somos más y somos mejores. Y como no quiero que ni a mi ni a nadie los corruptos nos amarguen la vida, no voy a acabar este post sin comentar al menos una buena noticia.

Se trata de la renovación y ampliación del Pacte Local per l’Ocupació de Qualitat 2008-2011 que han firmado l’Ajuntament de Barcelona y la Generalitat de Catalunya. Este Pacto, el año pasado supuso que en Barcelona, por ejemplo, más de 61000 personas pudieran acceder a programas de formación y que se ayudara a la creación de 800 nuevas empresas. Ahora, con la renovación y ampliación del pacto, Barcelona contará con más recursos para combatir el paro, fomentar el empleo y luchar contra la crisis. Ya lo decía Jordi Hereu hace unos días “Barcelona, en els propers mesos serà la punta de llança en el combat contra la crisi”. Esperemos que así sea.

domingo 30 de agosto de 2009

¿Subida de impuestos? ¡Bienvenida sea!

Quien me conoce sabe que me gusta pagar impuestos. Siempre he dicho que si pago impuestos es señal de que disfruto de una situación económica que me permite hacerlo y que con ello colaboro solidariamente a mejorar la vida de las personas, a mejorar la ciudad y el país donde vivo.

Los impuestos son necesarios para invertir en infraestructuras, en servicios públicos, en sanidad, en educación, en cobertura social, en políticas sociales...Y si mantener todo esto es ya importante en épocas de bonanza económica, en un contexto de crisis económica global, es esencial.

Estoy totalmente de acuerdo con Pedro Castro, presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), en que "No se puede tener una presión fiscal como Marruecos con unos servicios sociales como Suecia" y también con José Antonio Alonso, portavoz parlamentario socialista, cuando calificó a Rajoy de “profundamente insolidario”.

Para superar la situación económica actual, todos podemos colaborar, cada cual en la medida de sus posibilidades. Por ejemplo, las grandes empresas, moderando sus ambiciones de beneficios, buscando alternativas a los despidos masivos. Las personas que mantenemos nuestro puesto de trabajo, consumiendo con normalidad, sin temor. El gobierno, con las medidas oportunas. Y en tema de impuestos, con una política fiscal que atienda a criterios de progresividad, aportando más quien más tenga.

Yo, por mi parte, estoy dispuesta a seguir consumiendo con normalidad y a asumir, solidariamente, una eventual subida de impuestos que me pueda corresponder.

martes 18 de agosto de 2009

Para compartir

Leyendo el blog de Maria Badia "Per vacances netegeu les prestatgeries " me he dado cuenta que tenemos bastante en común en la manera de disfrutar de las vacaciones. Y hoy, precisamente limpiando y ordenando una de las estanterías de casa, he "redescubierto" una carpeta con recortes de artículos de hace bastantes años, que he estado leyendo de nuevo. Uno de los que más me gustan es una columna en la contraportada de El País, que lleva por título "Balseros", de Maruja Torres. Cometí el error de no apuntar la fecha, lo he estado buscando en internet pero no lo he encontrado, así que os lo transcribo a continuación. Espero que os guste.


Balseros
por Maruja Torres

Por impresentable que parezca la realidad, me siento incapaz de escribir una columna pesimista. Es más: creo que cuanto más lamentables se ponen los hechos, más conmovedora me resulta la necesidad que muestra el contexto de mandarnos sus mensajes tranquilizadores. Es la primavera, claro. Pero es también la capacidad que algunos -la mayoría, creo- poseen para no mostrarse ruines, mientras los que parecen todos porque gritan mucho - y sólo son algunos- hacen de la ruindad su forma de comunicación preferida.

Este país alterado, pero no muerto, que germina en un mundo caótico e injusto, pero no estéril, no es mi todo, ni el todo de muchos que conozco. Si cada uno de nosotros trata a media docena de personas por las que vale la pena vivir, y cada uno de ellos, a su vez, se relaciona con otros tantos tantos que le dan sentido, y así sucesivamente, resultará que por debajo de la vana y amarga espuma de los días, e incluso en medio del embravecido oleaje de despropósitos, un cierto número de embarcaciones seguras -no con la seguridad que nos mantiene al margen , sino con la que nos da fuerzas para permanecer dentro - se mueven lo bastante cerca de nosotros como para salvarnos el día a día, que es lo que importa.

Balseros que escapan de la indignidad bogando en la solidaridad, el sentido del humor, la facultad de crear más que de destruir; balseros que buscan orillas fértiles en donde depositar lo mejor que tienen; balseros que recogen gloriosos restos de naufragios y los apuntalan para que resistan nuevas acometidas; balseros dotados de catalejo para mirar por encima de la impresentable realidad.

Será la primavera. Pero vuelvo a sentir el fervor adolescente por lo que me deslumbra: los brotes verdes, los amigos, la buena literatura, las canciones que me acompañan y las causas justas. Soy balsera, qué le vamos a hacer.

lunes 17 de agosto de 2009

De nuevo en Barcelona

Soy una enamorada de Barcelona. Quizá por eso no me cause ningún problema el volver de vacaciones... de nuevo en casa, de nuevo en Barcelona. Sin embargo, a veces, es necesario alejarse un poco, ver las cosas con una cierta perspectiva y comparar para valorar todo lo que Barcelona nos ofrece. Incluso los pequeños detalles.

Por ejemplo, algo a lo que hasta ahora no le había prestado gran atención, lo "descubrí" en San Martín de Oscos (Asturias), al llegar al hotel rural La Marquesita, el "campamento base" elegido para las vacaciones: La Banda Manzana, compuesta por Walter González y Santiago Castillo, que son Músics del Metro de Barcelona, estaban dando un concierto en directo.



Durante su concierto, hablaron del Metro de Barcelona, de que allí se hace cultura, de los músicos que allí actúan... También hablaron de Barcelona, de cómo llegaron a esta ciudad, de cómo decidieron quedarse, de cómo les enamoró... y cantaron "Mezcla loca":

Yo vengo de donde señala en el mar
la mano del navegante,
traje mis canciones para cantar
y un pensamiento constante.
Yo me quedo en Barcelona,
desde que la vi tan sola
quise conquistar su amor.
Yo me quedo en Barcelona
me enamoré de sus cosas,
en noches de fiesta mayor.
Por las tardes me muestra sus rincones de placer,
sobra trabajo para poetas y buenos amantes.
(indocumentados, pero pasándola bien)
Yo me quedo en Barcelona,
desde que la vi tan sola.
Yo me quedo en Barcelona
me enamoré de sus cosas.
Barna, traje tomate sudaka
para untar en tu pan catalán Barna,
traje també xocolata
de mi tierra sudamérica
Yo me quedo en Barcelona,
desde que la vi tan sola
quise conquistar su amor.
Yo me quedo en Barcelona
me enamoré de sus cosas,
en noches de fiesta mayor.

Sin probablemente proponérselo, hicieron una buena promoción de Barcelona entre el público que les escuchaba.

Seguro que a partir de ahora, cuando viaje en metro prestaré más atención a los "Músics del Metro".

martes 30 de junio de 2009

Me gusta compartir

Ya sabéis que tengo debilidad por compartir lo que me gusta. Aquí tenéis lo que publica hoy El Roto en El País:



martes 16 de junio de 2009

A propósito de las Elecciones Europeas - Continuación

Reconozco que he tardado un poco en colgar este post. Durante la campaña estuve tan liada que dejé un montón de cosas para hacer después del 7 de junio y apenas he tenido tiempo para el blog, para navegar por internet...

Por otro lado, tampoco me apetecía demasiado comentar los resultados de las elecciones. La composición del nuevo Parlamento Europeo no es precisamente el que esperaba, el que deseaba. El hecho de que el PSC haya sido la fuerza más votada en Barcelona y en Cataluña y que tanto CIU como el PP hayan quedado lejos de conseguir los resultados que esperaban, me consuela solo relativamente. Debemos hacer un esfuerzo para escuchar, comunicar y movilizar mejor. Me preocupa no haber sabido llegar con nuestro programa, con nuestras propuestas, con nuestros valores, a las personas progresistas que puedan haberse abstenido o votado en blanco.

Y con todo esto dando vueltas en mi cabeza, leo un artículo en El País que no puedo dejar de compartir: "Progresistas: una mayoría en minoría" de Carlos Mulas Granados, director de la Fundación Ideas y de Luis Arroyo, presidente de Asesores de Comunicación Pública. Absolutamente recomendable. No os lo perdáis.

miércoles 3 de junio de 2009

¿Pasas de votar?


Si pudiera votarse por SMS yo creo que la abstención disminuiría. ¿Te imaginas?

Envía SOCIALISTA al XYXY
si quieres votar por







Envía POPULAR al XZXZ
si quieres votar por






El 7 de junio, evidentemente, por SMS no podrá ser, pero tienes la posibilidad de votar, a quién tu quieras, acercándote al colegio electoral que te corresponda. ¿Vas a desaprovechar esa oportunidad?

Si tú no votas, otros decidirán por ti. Independientemente de la participación que haya, lo cierto es que al final de la jornada electoral saldrán elegidas 50 personas que serán las que nos representen en el Parlamento Europeo.

Tú tienes el poder de decidir quién quieres que te represente. ¿O te da igual que pueda ganar el PP? Sí, sí, el PP de Aznar, Rajoy, Mayor Oreja, Camps, Aguirre…


el PP que vota en el Parlamento Europeo junto con el Grupo Popular de Berlusconi,
el PP que plantea estas elecciones como “un homenaje a Camps”,
el PP que todo lo ve horroroso, dramático, fatal,
el PP que critica, crispa y no aporta nada,
el PP que ve la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio…

Yo votaré socialista porque quiero ilusión, confianza, optimismo, más progreso, más futuro y porque quiero que me representen en Europa personas que trabajan por hacer de este mundo un lugar más justo, más solidario, más equitativo…












¿Y tú? ¿Votarás o dejarás que otros decidan por ti?